Realiza una excursión marítima.
Bretaña también se disfruta mejor desde el mar. Desde la terminal de ferris de Vannes, le esperan numerosos destinos. Un crucero le permitirá descubrir las islas del golfo de Morbihan. Le esperan preciosos paseos, por ejemplo, en la isla de Arz o en la isla de Moines. Tanto a pie como en bicicleta, podrá disfrutar de magníficos panoramas.
Admira las alineaciones de Carnac.
Entre los lugares más emblemáticos de Bretaña se encuentran los Alineamientos de Carnac, la mayor concentración megalítica del mundo. Tan solo 30 km te llevarán a descubrir estos 3.000 menhires, con más de 6.000 años de antigüedad. Disfrutarás admirando los yacimientos de Ménec, Kermario y Kerlescan, que se encuentran entre los alineamientos más bellos de la concentración.
Explora el túmulo de Gavrinis
Dirígete al puerto de Larmor Baden y déjate llevar por un crucero a la isla de Gavrinis. Allí descubrirás un extraordinario yacimiento prehistórico: el túmulo de Gavrinis.
Viaja al Neolítico y aprende mucho sobre el pasado de la región. Los grabados, el dolmen y todo el túmulo están declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Pasar un día con la familia
En los alrededores de nuestro hotel, en pleno centro de Vannes, encontrará numerosas actividades para toda la familia. Le recomendamos visitar el Parque Branféré, al que podrá llegar en 30 minutos.
Casi 150 especies de animales deambulan libremente por 45 hectáreas, divididas en 4 zonas distintas. Estas zonas le sumergirán en la atmósfera de los 5 continentes y le permitirán aprender más sobre su flora y fauna.
En la recepción de nuestro hotel podrá adquirir las entradas para el Parque Branféré.
Explora la ciudad medieval de Auray.
Cuando visites Auray, a tan solo 15 minutos de Vannes, descubrirás su barrio peatonal, el Saint-Goustan. Pasea por sus jardines, recorre la orilla del río Loc'h y relájate en una terraza.
Fue en este barrio, en el puerto que lleva su nombre, donde desembarcó el estadista estadounidense Benjamin Franklin en 1776.